Cada proyecto empezó con un problema concreto de un negocio real. Aquí está el reto, lo que construimos y en qué cambió la operación.
Estamos preparando los casos de esta categoría. Mientras tanto, escríbenos y te contamos qué hemos hecho en tu sector.
Hablar con Samir
Todo control de asistencia tiene el mismo agujero: si basta con digitar un número o pasar una tarjeta, cualquiera puede marcar por otro. Y encima queda el trabajo de después, que se hace a mano sobre planillas: sumar horas, separar las extras y revisar quién llegó tarde.
Un kiosco donde el colaborador marca con la cara. La verificación incluye prueba de vida, así que no sirve una foto en el celular, y cada marcación guarda una imagen como evidencia. La empresa decide si además permite marcar con cédula o si deja el rostro como único método.
Una demo corta de HoraPro en uso, desde la marcación en el kiosco hasta lo que queda registrado en el panel.
La empresa puede exigir que solo se marque dentro de un radio, y ese punto se define por sede: cada local tiene el suyo y cada colaborador marca solo en los que le corresponden. Una empresa con varios locales deja de compartir un único punto para todos.
El panel responde lo que se pregunta a diario: quién está en planta ahora y desde hace cuánto, quién ya salió, quién llegó tarde y por cuántos minutos, y quién debía entrar y todavía no marcó. Las horas de la semana y las extras del mes se acumulan solas, y al lado quedan los festivos que vienen y los cumpleaños del mes.
Casa Cabieles no es solo un hostal en Yopal: también vende safaris y travesías por los Llanos Orientales. Son dos cosas que se compran distinto (una habitación se reserva por noche; una travesía de tres días se decide con calma y comparando) y tenían que convivir en la misma página sin que ninguna tapara a la otra.
Un sitio que abre con la sabana a pantalla completa y baja hasta el precio. Los tres servicios (hospedaje, safaris y la cocina llanera) se presentan primero por separado, y después vienen los planes todo incluido con su duración, lo que incluye cada uno y cuánto cuesta por persona. La reserva no pasa por un formulario: va directa a WhatsApp, que es por donde ya escribían sus huéspedes.
El texto habla como habla la casa: mamona asada a la leña, taller de lazo, guarapo, parrando llanero, guías llaneros de corazón. Hay una sección dedicada a las aves que se ven en Casanare (corocora, garza morena, alcaraván, águila sabanera) porque para una parte de sus viajeros eso es justo el motivo del viaje.

Detrás del sitio hay un administrador propio. Desde ahí la familia gestiona sus planes (crearlos, cambiarles el precio, editar lo que incluyen), las reseñas que se publican y las reservaciones que van entrando. Cuando sube una temporada o se arma una travesía nueva, lo cambian ellos mismos y queda publicado.
El control del lavado industrial de papa y zanahoria dependía de búsquedas manuales en bodega. Saber cuánto producto había, de qué cliente y en qué estado obligaba a ir a contarlo, y los clientes no tenían ninguna forma de consultar su propio inventario.
Un ERP a medida con trazabilidad completa desde que el producto entra hasta que sale. El panel reúne recepción, lavado, salidas y ocupación de bodega en una sola pantalla, con el inventario desglosado por producto, cliente y lote.
Cada cliente de Priteria entra con su propio usuario y ve únicamente su producto: cuántos bultos tiene en bodega, cuántos están por lavar y el detalle por lote. Las llamadas para preguntar «¿cómo va lo mío?» dejaron de ser necesarias.

Un lavadero tradicional funciona con cuaderno: qué carro entró, qué servicio pidió, quién lo lavó y cuánto se le paga a ese colaborador. Con dos o tres carros a la vez se sostiene; con veinte al día y varios operarios, se pierde el rastro de quién hizo qué y cuánta comisión le corresponde.
Un sistema que sigue el vehículo desde que entra hasta que sale. Cada lavado queda con su placa, su tipo de vehículo, los servicios aplicados, el tiempo que tomó y el colaborador que lo hizo, con el valor y la comisión calculados sobre la marcha. El panel muestra al instante cuántos hay en cola, cuántos en lavado y cuántos terminados.
Los servicios se definen una vez, con su descripción, su duración estimada y el porcentaje de comisión que deja. A partir de ahí el precio de cada lavado y lo que gana el operario dejan de negociarse en el momento: salen del catálogo.

Hay una pantalla pública de reserva: el cliente elige el tipo de vehículo, el servicio con su precio y su duración a la vista, y la fecha y hora entre las que quedan libres. El lavadero deja de coordinar turnos por teléfono.
Rotular un alimento en Colombia obliga a declarar su información nutricional bajo la normativa del INVIMA: los valores por porción y por cada 100 mL, calculados a partir de la fórmula del producto. Hacer esa cuenta a mano para cada referencia es lento, y lo que salga de ahí termina impreso en el empaque.
Una base de materias primas con la información nutricional de cada insumo, y encima un editor que arma la tabla de cada producto. Se registra la ficha comercial (marca, registro sanitario, fabricante, distribuidor) y los parámetros de la porción, y la tabla se calcula sola y se ve al lado mientras se edita. Incluye los sellos del Minsalud y entrega el documento final listo para el cliente o para quien diseña el empaque.
TablaPro no es un generador suelto: cada empresa tiene su cuenta, sus usuarios y su propia base de materias primas, que se reutiliza en todas las tablas que cree. Las tablas quedan guardadas para consultarlas, duplicarlas o editarlas cuando cambie una fórmula.
Una marca que quiere crecer con creadores de contenido se topa siempre con lo mismo: no hay forma sencilla de saber qué ventas trajo cada uno. Sin esa trazabilidad el pago no se puede atar al resultado: ni la marca sabe qué funcionó, ni el creador puede demostrar lo que generó.
Una plataforma de dos lados. Los comercios organizan campañas por canal (Facebook, Instagram, TikTok) y fijan la comisión de cada una, por porcentaje o por un valor fijo en pesos. Los creadores entran con su propio enlace de referido y cada venta queda atribuida a quien la trajo. La integración nativa con Shopify permite seguir esas ventas en tiempo real.
La ficha de un afiliado no se queda en cuánto vendió. Registra aperturas de enlace, compradores y carritos abandonados, con el detalle de cada orden, su estado y la comisión que generó. Así el comercio distingue al creador que convierte del que solo trae clics.
Cada comercio arma su propio formulario de registro: elige los campos, marca cuáles son obligatorios, sube su logo y ve el resultado en vivo mientras lo edita, antes de publicarlo.
La billetera del creador separa el saldo disponible del que todavía está congelado, y guarda sus cuentas bancarias. El desembolso se pide desde el móvil en tres pasos, eligiendo a cuál de ellas va.

Una marca de salud femenina quería una sola app donde sus clientas llevaran el ciclo menstrual y compraran sus productos, con el seguimiento del consumo incluido. La idea era que el calendario, que se consulta a diario, y la tienda, que se visita de vez en cuando, dejaran de ser dos aplicaciones distintas.
Un calendario menstrual completo, con las cuatro fases marcadas día a día (periodo, premenstrual, fértil y ovulación) y vista por mes o por año. Y en la misma aplicación, la tienda de la marca: sus productos con valoraciones, precios y descuentos, a un toque desde la barra inferior.

Detrás hay un panel para la marca: cuántas usuarias hay y cuántas siguen activas, qué productos se venden más, la actividad de la semana y un registro de lo que va pasando: altas, cambios de stock, descuentos aplicados y las notificaciones push que quedan programadas.
Proyecto en desarrollo. Las pantallas corresponden al diseño de producto ya aprobado; las cifras que se ven en ellas son de ejemplo.
Toro Verde es un herbicida que se vende por ecommerce. El problema no era diferenciarse de una marca fuerte: era que en esa categoría no había marcas bien hechas. El estándar era muy básico, casi genérico, y eso deja a cualquier producto compitiendo solo por precio.
La marca se construye sobre una idea doble: la potencia del toro, que es lo que se le pide a un herbicida, y la naturaleza con la que tiene que convivir. Se resuelve con un isotipo, no con un logotipo, porque en una categoría sin emblemas el que tenga uno se reconoce antes.

Toda marca que se vaya a usar en tamaños distintos necesita estar construida sobre una retícula: es lo que hace que las proporciones se mantengan igual en un empaque, en una etiqueta o en un avatar de red social.
Maskoti nació como un suplemento para perros. Un producto de salud animal se puede vender por composición y por miligramos, pero quien compra no decide por eso: decide por su perro. La marca tenía que hablarle a esa persona, no al veterinario.
La identidad se resuelve por el lado de la cercanía: amigable, cálida y cuidada, para reflejar la conexión que la gente tiene con su mascota. El producto se quedó en la etapa de producción, pero el branding sí quedó terminado.
Toda marca que se vaya a usar en tamaños distintos necesita estar construida sobre una retícula: es lo que hace que las proporciones se mantengan igual en un empaque, en una etiqueta o en un avatar de red social.
Proyecto de branding entregado. El producto no llegó a producción.
Ninjave es hardware especializado para los controles de los vehículos: inhibe la señal para que nadie pueda falsificarla ni duplicarla, que es como se roban muchos carros. Es un producto técnico que se compra por miedo a perder algo caro, así que la marca tenía que transmitir seriedad, no aparatosidad.
Se construyó un sistema con isotipo y logotipo, para que el dispositivo, el empaque y la comunicación puedan usar la marca en tamaños muy distintos sin perder identidad.
Toda marca que se vaya a usar en tamaños distintos necesita estar construida sobre una retícula: es lo que hace que las proporciones se mantengan igual en un empaque, en una etiqueta o en un avatar de red social.
Zero To Brand es un curso online de ecommerce: enseña a crear una marca y venderla en tienda online, con módulos que van desde mentalidad e investigación de mercado hasta branding. Una marca que enseña branding tiene un problema particular: es su propia demostración. Si su identidad no convence, el curso tampoco.
El nombre ya cuenta el recorrido, así que la identidad se apoya en él y se resuelve limpia y directa, sin adornos que compitan con el mensaje.
El escudo funciona solo en avatares y en formatos pequeños, pero la marca completa lleva el nombre al lado, separado por una línea que hace de bisagra entre el emblema y la palabra.
Weego es un suplemento pensado para niños con TDAH o con dificultades de atención, para que puedan concentrarse en el día a día y sostener una rutina. La marca le habla a dos personas a la vez: al padre o la madre que la compra buscando ayuda de verdad, y al niño que se la va a tomar. Si se ve demasiado clínica asusta; si se ve demasiado infantil, no genera confianza.
Un logotipo redondo y cálido, sin aristas, que le resulta cercano al niño sin dejar de ser legible en el empaque que revisa el adulto. Construido sobre retícula propia, que es lo que garantiza que se reproduzca igual en cualquier tamaño.
Toda marca que se vaya a usar en tamaños distintos necesita estar construida sobre una retícula: es lo que hace que las proporciones se mantengan igual en un empaque, en una etiqueta o en un avatar de red social.